Puertas cerradas
En una caseta privada solo está quien tiene que estar. Con tus conversaciones hacemos lo mismo.
Qué guardamos
- Tu cuenta: correo, contraseña cifrada, nombre de pila, fecha de nacimiento, género y lo que añadas a tu perfil.
- Tus chats y las notas de ella sobre ti, para que pueda recordar.
- Una cookie de sesión y otra que anota que pasaste el control de mayores de edad.
- Apuntes de cada pago: cuánto fue y el identificador de la operación. Una tarjeta no la vemos jamás, porque aquí no se pagan con tarjeta.
- Los registros normales del servidor, durante poco tiempo y por seguridad.
Para qué lo usamos
Para que el chat responda, para vigilar que se cumplan las normas y para que la página siga abierta. Tus mensajes pasan por un modelo de IA propio o de un proveedor obligado al mismo fin, y filtros automáticos los revisan por seguridad. Nadie las adquiere ni las ve ningún anunciante.
Contar visitas
Contamos las visitas con un contador sencillo que dice cuántas personas llegan y desde dónde. No lee tus chats.
Tus controles
El menú de cada chat te deja editar sus notas sobre ti, llevarte una copia o borrarlo. Si quieres cerrar la cuenta y borrar cuanto guarda, escribe al correo del pie de página con la misma dirección de tu registro. Si la ley de tu país te da más derechos, dínoslo y los respetaremos.